miércoles, 16 de abril de 2014





              EL GRIEGO

                Ulises Papadopoulos regresaba a su casa de Atenas en un
estado verdaderamente lastimoso, tenia 63 años y volvia sin dinero, enfermo y con escasas fuerzas.

Hace 20 años, al salir de una taberna de la calle Mikalis en el barrio de Vironas, fui secuestrado por varios individuos encapuchados e introducido por la fuerza en un furgón que se dirigió al puerto de El Pireo, donde con unos modales bastante bruscos me embarcaron en un viejo carguero que zarpó del puerto a las pocas horas.

Después de dos dias de navegación fui desembarcado en Beirut, donde nuevamente me introdujeron en un furgón y me llevaron a una especie de fortaleza a las afueras de la ciudad.  Alli me sometieron a un brutal interrogatorio por parte de unos individuos con uniforme, pero que no parecían representar a un ejército regular debido a lo variado de sus indumentarias.  Por mis conocimientos de inglés y algo de árabe, pude convencerlos al cabo de dos dias de golpes y malos tratos, de que no era el individuo que buscaban, al parecer un turco al servicio del Mosad israelí.

Al convencerse de que efectivamente no era la persona que buscaban, decidieron que lo mejor era deshacerse de mi de forma limpia, es decir, un tiro en la cabeza y a otra cosa.  Ante lo apurado de mi situación me ofrecí para formar parte de una milicia y luchar con ellos contra los señores de la guerra rivales.   Después de unos minutos de discusión que me parecieron interminables aceptaron mi propuesta y durante varios años estuve atrapado en esta situación y luchando por los barrios de Beirut sin saber por qué ni para quien luchaba.   Sospecho que la mayor parte de mis compañeros de milicia tampoco lo sabían, pero en la situación del pais no tenían demasiadas alternativas y su militancia les permitía vivir bien y disponer de dinero, comida y ciertos lujos que no habrían obtenido de otro modo.

En uno de los combates fuimos cercados por soldados del ejército de Israel y junto con varios de mis compañeros de milicia hecho prisionero.  A tres de nosotros (dos franceses de origen argelino y yo) nos entregaron al ejército de los EE.UU. e inmediatamente se nos trasladó a una prisión en Kabul.
fue sometido nuevamente a duros interrogatorios siendo inútiles toda clase de explicaciones que pudiera dar.  Parecía que mis palabras únicamente se considerarían si confirmaban lo que ellos pretendian que yo fuera.






 Liberado por los talibanes durante el traslado a otra prisión, nuevamente me enrolaron con un señor de la guerra, todavía más despiadado en sus acciones que los milicianos libaneses.  Tras años de luchas con esta tribu, e igual que en Líbano sin saber por qué ni para quien luchaba conseguí huir junto con uno de los argelinos que había llegado conmigo desde Beirut.

Tras múltiples penalidades y a través de Irán, llegamos al Golfo de Omán donde pude pedir auxilio en un carguero griego y regresar nuevamente a Atenas.

Y esta es la historia que Ulises Papadopoulos le contó a su mujer.  Se habia ido de casa una soleada mañana del mes de Abril de hace 20 años diciendo "Penélope, cariño, cuida de Telémaco que yo voy a salir un momento a comprar tabaco".....

                



                                           






EL CANSANCIO


HOY ES EL PRIMER DIA DEL UNIVERSO.-

He creado una singularidad que en el futuro se dirá que es más pequeña que un átomo pero que contiene toda la masa de lo que será mi Universo, poseyendo además una densidad infinita.

Nada existió antes que mi Universo ya que el tiempo se inició con él y nada existe fuera de él, pues el espacio también se inició con él.  Solo yo soy ajeno a este Universo por ser su creador.

SEGUNDO DIA.- He hecho estallar el átomo primigenio.  La oscuridad es total. El Universo es tan denso que los fotones no pueden circular libremente.  He producido ligeras variaciones de temperatura para que la energia y la materia que en un principio eran totalmente homogéneas produzcan grumos que irán aumentando de tamaño por efecto de las ondas gravitacionales.

TERCER DIA.-  Mi Universo tiene ya un tamaño lo bastante grande como para que los fotones puedan circular con total libertad.  Hoy he creado la luz.

CUARTO DIA.-  Hoy tocaba crear estrellas, de distintos tamaños y colores.  En algunos casos se me ha ido la mano y en lugar de estrellas lo que he creado son agujeros negros con la masa de miles o de millones de estrellas, pero me ha parecido conveniente dejarlos para que haya más variedad.  He agrupado las estrellas en conjuntos de cientos de miles de millones.  A estos conjuntos se les llamará Galaxias.





QUINTO DIA.-  Hoy he creado muchos miles de millones de planetas, todos de distintos tamaños y composiciones.  Los hay muy grandes, casi como estrellas y otros más pequeños.  Si los comparamos con una estrella mediana, dentro de ella cabria más de un millón de estos pequeños planetas.

SEXTO DIA.- En muchos de estos planetas he dejado que la materia se combine en formas cada vez más diferenciadas.  Estas acabarán teniendo lo que darán en llamar INTELIGENCIA, que realmente no es más que una forma de autodestrucción.

SEPTIMO DIA.- El cansancio me vence, y es que esto de crear universos es realmente agotador...descansaré todo el dia.

OCTAVO DIA.- Ya me he  hartado de esta mierda de universo, cada vez me gusta menos, creo que lo mejor será destruirlo.

¡PAPA¡ ¡El loco del quinto está en el balcón con un megáfono gritando que va a destruir el Universo¡.

No te preocupes hija, que ya avisé hace rato a los loqueros y a ver si esta vez lo tienen encerrado una buena temporada y nos deja tranquilo.

Desde la escalera se oían unas voces que decian "¡DEJADME, NO SABEIS LO QUE OS ESPERA¡ ¡ARREPENTIOS, VUESTRO FIN ESTA PROXIMO¡ ¡CAMINAIS HACIA LA NADA PARA LA ETERNIDAD¡...... La próxima vez voy a crear un universo de cinco dias.  Los de siete hay que ver que cansancio producen y cuantos problemas dan".



miércoles, 2 de abril de 2014

EL FALO




Manuel González (el Manu para los amigos) estaba  pensando.  A sus casi 20 años, de vez en cuando pensaba, aunque ésto le costaba un gran esfuerzo, ya que desde su época de estudiante, lo de pensar durante un tiempo prolongado ya no formaba parte de sus costumbres.
Otra cosa era cuando estudiaba; entonces si que estaba habituado a pensar, aunque ésto solia producirle sarpullidos por todo el cuerpo.  No pudo acabar la Secundaria, pero no fue por no pensar.  Es que los profesores le tenían mania.  No le dejaban echar la siesta en clase, apenas abria la boca para insultar, no al profesor, sino a algún compañero cabrón, le hacian callar de mala manera e incluso de vez en cuando le expulsaban de clase.  En una ocasión desesperado por la cantidad de injusticias que se cometian con él, vació varios extintores por los pasillos, y sin comprender que aquello era su manera de protestar, le expulsaron del colegio durante 15 dias.

Tenía una cuadrilla de buenos amigos, tios con cojones que igual que él, suspendian casi todas las asignaturas, pero que plantaban cara a los profesores e incluso acojonaban a más de uno.

En una ocasión a un profe que se puso chulo, le rajaron las ruedas del coche y a pesar de que nunca se pudo demostrar quienes fueron los autores, el tio a partir de entonces, estaba con ellos más manso que un cordero.

En casa, sus viejos no hacian caso de sus quejas pero al menos tampoco se preocupaban de sus estudios. Su padre, con tal de que hubiera un brick de vino para mamárselo en las comidas tenia suficiente, y su madre bastante hacia con sacar algunas perras limpiando, como para preocuparse de lo que hacia su hijo en clase.  Eso era cosa de los maestros.

Si podía, les sacaba algún dinero para comprar maría.  Y si no, junto con sus amiguetes robaban motos que desguazaban en el garaje de uno de ellos y después las vendían por piezas

Los putos políticos no se preocupaban de darles trabajos, con pocas horas y buenos sueldos.  Pero eso si, los putos negros, los moros o los chinos tenían todo lo que querían en este pais.

Un dia entraron al campus de la Universidad a tomar una birra en el bar y ¡hay que joderse¡ había negratas, moros, sudacas etc. que estudiaban alli, a costa de los españoles. ¡Con dos cojones¡ Y mientras ellos sin un trabajo.

Al dia siguiente se reunió toda la cuadrilla en el garaje del Paco para tomar decisiones.  Tenían que luchar por los derechos de los españoles.  No podian tolerar que en nuestra patria hubiera extranjeros de todas partes con buenas carreras, trabajos cojonudos y todo eso a costa de los españoles.  Mientras tanto ellos tocándose los cojones y teniendo que robar motos para conseguir pasta.

Ese dia hicieron recuento de sus armas: Cuatro bates de béisbol, seis navajas, cuatro puños americanos, dos rifles de balines y una recortada sin cartuchos que le habían afanado a un camello.

Con esto y su coraje decidieron fundar un grupo armado al que después de horas de devanarse los sesos decidieron poner el nombre de FRENTE ARMADO DE LIBERACION OCCIDENTAL (FALO)

 El Paco comentó que le sonaba lo de falo, pero que no estaba seguro.  Se lo preguntaria a su hermano que habia terminado el Bachillerato.

Acabada la reunión, salieron todos dispuestos a liberar el pais de los chupones al grito de ¡¡VIVA EL FALO¡¡. ¡¡ARRIBA ESPAÑA¡¡