miércoles, 2 de abril de 2014

EL FALO




Manuel González (el Manu para los amigos) estaba  pensando.  A sus casi 20 años, de vez en cuando pensaba, aunque ésto le costaba un gran esfuerzo, ya que desde su época de estudiante, lo de pensar durante un tiempo prolongado ya no formaba parte de sus costumbres.
Otra cosa era cuando estudiaba; entonces si que estaba habituado a pensar, aunque ésto solia producirle sarpullidos por todo el cuerpo.  No pudo acabar la Secundaria, pero no fue por no pensar.  Es que los profesores le tenían mania.  No le dejaban echar la siesta en clase, apenas abria la boca para insultar, no al profesor, sino a algún compañero cabrón, le hacian callar de mala manera e incluso de vez en cuando le expulsaban de clase.  En una ocasión desesperado por la cantidad de injusticias que se cometian con él, vació varios extintores por los pasillos, y sin comprender que aquello era su manera de protestar, le expulsaron del colegio durante 15 dias.

Tenía una cuadrilla de buenos amigos, tios con cojones que igual que él, suspendian casi todas las asignaturas, pero que plantaban cara a los profesores e incluso acojonaban a más de uno.

En una ocasión a un profe que se puso chulo, le rajaron las ruedas del coche y a pesar de que nunca se pudo demostrar quienes fueron los autores, el tio a partir de entonces, estaba con ellos más manso que un cordero.

En casa, sus viejos no hacian caso de sus quejas pero al menos tampoco se preocupaban de sus estudios. Su padre, con tal de que hubiera un brick de vino para mamárselo en las comidas tenia suficiente, y su madre bastante hacia con sacar algunas perras limpiando, como para preocuparse de lo que hacia su hijo en clase.  Eso era cosa de los maestros.

Si podía, les sacaba algún dinero para comprar maría.  Y si no, junto con sus amiguetes robaban motos que desguazaban en el garaje de uno de ellos y después las vendían por piezas

Los putos políticos no se preocupaban de darles trabajos, con pocas horas y buenos sueldos.  Pero eso si, los putos negros, los moros o los chinos tenían todo lo que querían en este pais.

Un dia entraron al campus de la Universidad a tomar una birra en el bar y ¡hay que joderse¡ había negratas, moros, sudacas etc. que estudiaban alli, a costa de los españoles. ¡Con dos cojones¡ Y mientras ellos sin un trabajo.

Al dia siguiente se reunió toda la cuadrilla en el garaje del Paco para tomar decisiones.  Tenían que luchar por los derechos de los españoles.  No podian tolerar que en nuestra patria hubiera extranjeros de todas partes con buenas carreras, trabajos cojonudos y todo eso a costa de los españoles.  Mientras tanto ellos tocándose los cojones y teniendo que robar motos para conseguir pasta.

Ese dia hicieron recuento de sus armas: Cuatro bates de béisbol, seis navajas, cuatro puños americanos, dos rifles de balines y una recortada sin cartuchos que le habían afanado a un camello.

Con esto y su coraje decidieron fundar un grupo armado al que después de horas de devanarse los sesos decidieron poner el nombre de FRENTE ARMADO DE LIBERACION OCCIDENTAL (FALO)

 El Paco comentó que le sonaba lo de falo, pero que no estaba seguro.  Se lo preguntaria a su hermano que habia terminado el Bachillerato.

Acabada la reunión, salieron todos dispuestos a liberar el pais de los chupones al grito de ¡¡VIVA EL FALO¡¡. ¡¡ARRIBA ESPAÑA¡¡




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