EN LA VENTANA LA VERDE MANZANA
Aquel era un extraño planeta. La vida se había desarrollado a partir del carbono, cuyos átomos eran el pilar básico de la química orgánica por su facilidad para enlazarse con otros átomos y formar largas cadenas.
En un principio, toda la vida se componía de bacterias y algas unicelulares que producían una gran
cantidad de oxígeno en la atmósfera del extraño planeta.
La vida que inicialmente se había desarrollado en el agua, poco a poco se fue adaptando al medio terrestre. Primero plantas, luego pequeños anfibios e insectos lo fueron poblando. Debido al alto nivel de oxígeno en la atmósfera, el tamaño de los insectos era enorme y parecía que iban a ser ellos los dueños absolutos del planeta, sin embargo un día.....una gran cantidad de volcanes fueron lanzando de forma continuada ingentes cantidades de lava, cenizas y gases a la atmósfera y esto acabó con más del 90% de las especies del planeta, especialmente con aquellos grandísimos insectos.
Después el planeta fue poblado por enormes reptiles y tras varias extinciones, por fin fueron los mamíferos los que consiguieron la supremacía.
Una de aquellas especies logró desarrollar una superior inteligencia, lo que le valió adquirir un total dominio sobre las demás especies. Creó una sofisticada civilización con sus sucesivas revoluciones. Primero fue la revolución agrícola, luego vinieron la arquitectónica, la industrial, la tecnológica, la informática, la cuántica, etc.
Pero nada es para siempre, y a lo largo de la vida de esta especie dominante también continuaron las catástrofes, glaciaciones, cambios de la polaridad del planeta y otros muchos sucesos que redujeron de forma drástica el número de habitantes de aquel torturado mundo, quedando así reducidos a unos cuantos miles.
La estrella alrededor de la cual giraba, ya estaba acabando de consumir las últimas reservas de hidrógeno en su núcleo y en unos pocos miles de años comenzaría a expandir su atmósfera, por lo que el planeta sería sin duda alguna absorbido por la estrella y desaparecería completamente.
Se hacía necesario preservar la existencia de aquella raza superior, para lo cual disponían de un cierto número de naves espaciales capaces de realizar viajes estelares.
Como disponían de información obtenida a través de potentes telescopios, de varias decenas de planetas cuyas atmósferas permitían la posibilidad de albergar vida, decidieron emprender un viaje sin retorno lanzando naves a todos aquellos planetas en los que presumíblemente podría haber vida. Los tripulantes viajarían hibernados con el fin de reducir al máximo el consumo de energía y los sistemas de la nave les despertarían cuando estuvieran próximos al objetivo. Era la única forma de evitar la extinción de la especie.
Por fin se llevó a cabo el proyecto y se lanzaron al espacio la totalidad de las naves de que disponía aquella civilización de tan avanzada tecnología.
La mayor parte de las naves desapareció en el espacio debido a lo complejo que resultaba fijar un rumbo exacto a tan enormes distancias. Otras sufrieron averías en los sistemas de navegación o en los soportes vitales de la tripulación e igualmente desaparecieron para siempre.
Tan sólo una de ellas con varias decenas de tripulantes a bordo consiguió llegar a un planeta con una atmósfera rica en oxígeno y gran cantidad de vapor de agua. ¡¡LA ESPECIE ESTABA SALVADA¡¡
Conforme descendía la nave, fueron observando que aquel planeta estaba habitado y que en él habían enormes ciudades, anchísimas carreteras y bosques interminables.
La nave tenía una forma aproximadamente esférica, aunque ligeramente achatada por la parte superior. Estaba pintada de verde y llevaba grabadas las siglas del planeta de origen.
Descendieron prácticamente a ras de suelo y vieron que todo en aquel planeta era de unas dimensiones descomunales.
Se acercaron a una vivienda en los suburbios de una gran ciudad. Era una casa con jardín, cuyas dimensiones eran miles de veces más grandes que la propia astronave. En el jardín, en lo alto de un mástil ondeaba una bandera que en su parte superior izquierda tenia un rectángulo con muchas estrellas sobre fondo azul y el resto estaba compuesta por franjas rojas y blancas.
La astronave se acercó a una de sus ventanas y observaron que el interior era lo que parecía un dormitorio. En él una enorme criatura que creyeron era un niño. Vestía una camiseta con extraños signos pintados (U.S.NAVY) El niño se quedó durante un momento mirando la astronave e inmediatamente desapareció de la habitación.
¡PAPA¡ ¡ MIRA EN LA VENTANA LA VERDE MANZANA QUE FLOTA EN EL AIRE¡ ¿No será una cámara de TV de algún vecino para espiarnos?
El padre sin más, agarró una metralleta que tenía colgada en la pared sobre el sofá y se dirigió a la habitación de su hijo.
Al ver el objeto verde con aspecto de manzana flotando en el aire, le disparó una ráfaga de proyectiles que destrozaron la nave en mil pedazos.
De esta forma tan simple y absurda se extinguió una de las especies más antiguas y avanzadas del Universo.