lunes, 31 de marzo de 2014

LA MEMORIA









Aquella mañana Davis se encontraba perfectamente, esperaba la siempre anhelada visita de sus padres y ésto siempre le hacia sentirse bien.
Hace algún tiempo supo lo que significaba ser un "niño burbuja" y pensó si no seria también ese su caso. Cualquier alteración le afectaba de manera sensible.  No soportaba los ácaros, el polvo, el polen, los cambios bruscos de temperatura y un largo etcétera.


Sus padres, Peter Wilson e Irina Petrovskaya le tenian internado en una institución pública y no les veía con frecuencia.  Generalmente le visitaban una vez cada semana o a veces cada dos para interesarse por él y ver que tal estaba. A veces sus visitas se alargaban muchas horas y ésto le transmitia una sensación de confianza y seguridad.

A pesar de que pronto cumpliria 12 años, nunca habia sentido el roce del viento, el aroma de una flor o el peculiar olor de la brisa marina, dada su condición de total aislamiento prácticamente desde que habia nacido, no obstante, tenia la sensación de ser sumamente útil pues su memoria podía calificarse sin ningún género de dudas de prodigiosa, siendo capaz de recordar una cantidad casi infinita de información, o hacer cálculos a una velocidad asombrosa.

Era capaz de responder a preguntas sobre cualquier tema, bien se tratara de economia, arte, ciencia, etc. por lo que su autoestima se venia arriba cuando era consciente de su eficacia y de estar "prestando un servicio de gran importancia".

En esos momentos olvidaba su frustración por la falta de movilidad, ya que ésta era compensada por esa agradable sensación de sentirse útil e, incluso, por la vanidad de creerse superior.

De pronto comenzó a sentir que algo extraño le estaba pasando.  Su mente se enturbiaba y sus pensamientos cada vez parecian más lentos.  Llamó a uno de sus cuidadores y le pidió que avisara rápidamente a sus padres para que vinieran cuanto antes, explicándoles a que se debia la urgencia.  El cuidador los llamó inmediatamente y los padres le informaron que ya estaban de camino y llegarian en unos minutos.

Al poco rato entraron ambos en la gran sala donde se encontraba Davis acercándose a él con cierta precipitación.

¡MADRE¡ exclamó Davis dirigiéndose a Irina, ayúdame, me siento mal.  Irina comentó a Peter que el asunto a primera vista parecia bastante grave y tenia la impresión de que a Davis le estaba afectando algún virus desconocido que podria causarle daños irreversibles.

Aquella mañana del 17 de Febrero del año 2.114 Irina y Peter, ambos ingenieros informáticos, especializados en ordenadores cuánticos, se vieron obligados a desconectar a Davis, la creación de su vida,que después de casi 12 años de perfecto funcionamiento, habia tenido un fallo en la memoria que podria contaminar al resto de los grandes ordenadores de la red mundial y causar una catástrofe de proporciones colosales.




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