Roberto se habia jubilado el pasado mes de Abril y Marga, su esposa se prejubilaba en una semana. El habia sido profesor de historia en la Universidad de Alicante y ella licenciada en Derecho ocupaba un puesto directivo en la Asesoría Jurídica de una importante entidad bancaria.
Ambos tenían gran afición a la navegación a vela y eran propietarios de un velero de 27 pies que les permitía hacer travesías por la costa e incluso alguna escapada a Ibiza. Ahora, en su nueva situación, contando con recursos económicos suficientes, una buena salud y excelente forma física se habian planteado dar un cambio radical a su vida. En lugar de dedicar a su gran aficion (la vela) solamente los fines de semana y las vacaciones planeaban vender su actual embarcación y comprar un velero de 40 pies que les permitiera viajar por todo el Mediterráneo, sirviéndoles al mismo tiempo de vivienda, allí donde decidieran echar el ancla.
El nuevo barco era un velero espléndido con un potente motor diesel y fácil de manejar debido a su avanzada tecnología. Una vez programado el rumbo, el GPS se encargaba de mantenerlo y el radar les avisaba si se acercaba algún objeto a menos de cinco millas. Esto permitía que el barco navegara con seguridad incluso por la noche mientras ellos dormian.
Su primer destino serian las islas del mar Egeo, que ya conocian por haber visitado las más importantes en un crucero.
A primeros de Agosto, con el barco aprovisionado levan anclas y parten rumbo al Este para realizar "la aventura de su vida".
Tras 22 dias de navegación y después de realizar algunas breves escalas, por fin se encuentran en el mar Egeo, rumbo al archipiélago del Dodecaneso, con el fin de recalar en la isla de Rodas, en medio de una gran emoción al surcar aquellas aguas por las que había navegado el astuto Ulises, fecundo en ardides cuando emprendió el regreso a Itaca tras la victoria sobre Troya.
También habia navegado por ellas el noble Eneas al mando de una pequeña flota de fugitivos troyanos, que fueron a recalar en una península donde sus descendientes fundarían una ciudad que seria el centro del Imperio más estable y poderoso que ha conocido la Humanidad.
Poco antes de amanecer se desata una tormenta, no demasiado fuerte, pero que les obliga a tomar los mandos del yate y poner rumbo a la primera tierra que fueran capaces de localizar. Pensaron que no seria difícil dado el gran numero de islas y pequeños islotes que habia por la zona.
De pronto un fuerte chasquido en el costado de babor y una gran via de agua comienza a inundar el yate, sin darles tiempo a botar la lancha de salvamento con que iba dotado el barco.
Provistos de los chalecos salvavidas, se lanzan al agua y contemplan estupefactos como se hunde el yate en unos breves minutos. Está amaneciendo y ambos son excelentes nadadores por lo que tienen bastante seguridad de encontrar tierra en cuanto la luz del dia se lo permita.
Nadaban a un ritmo lento pero firme en la dirección en que por el ligero resplandor del horizonte, suponian que iba a salir el sol.
Transcurrido un largo rato y ya con el sol apareciendo por el horizonte y el mar en calma de pronto Roberto dijo "PARECE QUE VEO ALGO".....Y Marga contestó " ¿ESTAS SEGURO DE QUE HAY ALGO?" y respondió Roberto "NO NADA"....Ycontinuaron nadando hacia la nada para la eternidad...¿O no?

No hay comentarios:
Publicar un comentario