domingo, 30 de noviembre de 2014

         


                                             EL  MEDITERRANEO




La familia López vivía en una preciosa casa a orillas de un mar azul, de aguas cálidas y transparentes.  Por toda la costa, durante kilómetros y kilómetros había millones de estas viviendas.  Todas con un diseño muy parecido y con unos minúsculos jardines que en muchos casos eran pequeñas huertas donde sus habitantes cultivaban alimentos naturales para recordar de vez en cuando lo que se comía en la antiguedad.

La vivienda de los López estaba totalmente automatizada. Y, como la práctica totalidad de las viviendas en esa época, era autosuficiente en energía, e incluso abastecia a los pequeños vehículos eléctricos que usaban para desplazarse a cortas distancias.  Los viajes largos siempre se realizaban en transportes colectivos.

El transporte colectivo, tanto en las medias distancias como en los viajes de continente a continente, se realizaba en pequeñas aeronaves con capacidad para unas 25 personas y con motores alimentados por electricidad.


 Estos motores se alimentaban a su vez de los acumuladores, que constituían lo que podríamos llamar el depósito de combustible. y se cargaban con las células fotovoltaicas de gran rendimiento que recubrían tanto las alas como el resto del fuselaje de las aeronaves.  Los combustibles fósiles eran cosa de un pasado muy remoto, y en la actualidad solamente se utilizaban para la fabricación de algunos elementos necesarios en la industria. 


La Tierra tenia en aquella época unos 500 millones de habitantes.  Las personas solían vivir en parejas, bien del mismo sexo o mixtas.  A las mujeres más sanas, se las obligaba a donar al estado algunos óvulos, y de los hombres se creaban bancos de esperma, que se convertían en totalmente anónimos, dado que no se registraban de forma nominal.

De manera programada se desarrollaban los nuevos ciudadanos en incubadoras y sin relación de ningún tipo con los donantes de esperma o de óvulos y una vez madurado el feto y en condiciones de sobrevivir, se asignaba por sorteo entre las parejas demandantes para que formara parte de una familia.  Con este sistema, las parejas únicamente podían tener un niño o una niña y esto permitía al estado controlar la población mundial con el fin de que no sobrepasara los recursos que podía generar el planeta.

Los López estaban regresando de un viaje de turismo al sur de África.  Se trataba de una especie de Safari Fotográfico en el que filmaron selvas, animales salvajes, etc. y que después reproducirían en 3D en una de las habitaciones de su casa o en el jardín por la noche, teniendo la sensación de que ellos mismos estaban dentro de la selva y caminando entre las fieras.

El viaje fue un éxito rotundo pues los tres regresaron encantados por la experiencia de pasar unos días en un Parque Ecológico.  Uno de los pocos que quedaban en el mundo en aquella época.

Al regreso, la aeronave hizo escala en un pequeño monte en cuya cumbre se observaban restos de lo que pudieron ser las ruinas de una fortaleza.  Al norte de este montículo, se extendía un terreno totalmente árido, rocoso y prácticamente sin plantas.  Tan sólo algún pequeño arbusto espinoso rompía la aridez del paisaje. 







 Al sur una inmensa superficie cubierta de sal, de la que, de cuando en cuando, sobresalía un pequeño promontorio rocoso.  Según les informó el piloto la temperatura en el exterior era de 55º por lo que no recomendaba realizar ninguna salida.



Al poco rato, la aeronave se fue elevando y el piloto hizo un recorrido de varios kilómetros bordeando el desierto de sal.  En estos bordes se observaban grandes cantidades de escombros de lo que pudieron ser hace algunos millones de años viviendas que albergaban a cientos de miles de personas.



La Sra. López comentó a su hijo que antes de que la plataforma africana cerrara el estrecho

de Gibraltar, aquello había sido un mar al que los antiguos llamaban Mediterráneo y en el que probablemente había tenido comienzo la civilización.

"Ahora regresemos a nuestra casíta de la costa del Mar Báltico.  Aquello si que es un paraíso con un clima primaveral y unas aguas cálidas como en pocos lugares del planeta".

"Es cierto mamá la costa del Mar Báltico es LA MEJOR TIERRA DEL MUNDO"


  











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